La observación es una actividad
del ser humano y además es un elemento fundamental para las investigaciones.
Permite observar los hecho tal cual como ocurren y sobre todo aquellos que le
interesa y considera significativos el investigador. Se emplea básicamente para
recolectar datos del comportamiento o conducta del sujeto o grupo de sujetos,
hechos o fenómenos. En toda observación intervienen elementos muy precisos como
son: el observador, persona que se encarga de codificar las situaciones o
eventos ocurrentes; el instrumento de registro, que puede ser directamente los
sentidos o instrumentos mecánicos como cámaras de vídeo, fotográfica,
termómetro, cinta métrica, escala de color, grabador, entre otros; y la
situación observada, que es un complejo de múltiples eventos y relaciones, del
cual hay que seleccionar lo que se pretende estudiar.
Observar es
percibir, detectar, mirar precisa y detenidamente. Cuando se observa
científicamente un objeto o un fenómeno, se debe hacer con objetividad y tratando
de abarcar todas las dimensiones de lo observado. Al observar lo hacemos con un
orden y en forma detallada. He ahí la diferencia entre ver y observar: se
observa con disciplina y rigurosidad y se ve con desorden.
Un buen proceso de observación requiere que se tome en
cuenta:
·
Definir el punto de vista o el marco conceptual
desde el que se realizará la observación.
·
Elaborar una guía de observación lo más detenida
y detallada posible.
·
Registrar lo observado lo más pronto y lo más
fielmente que sea posible.
·
Interpretar lo observado a la luz de otras
observaciones y de conocimiento previamente dados.
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